Por qué nos separamos?...
Diste un paso hacia la izquierda
y yo caminé hacia la derecha,
al mismo tiempo.
Por qué no me miraste
cuando te mire?,
lo hiciste un segundo después,
pero yo ya no te miraba.
Nos cruzamos
en el vaivén ondulante…
recuerdo que casi te
rocé la mano,
pero no me atreví,
no me atreví a tomarte.
Era demasiado magnífico.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario