DIALOGO 1
Desideria tomó un poco de arena, tan molida del piso caliente y la disolvió
en el aire.
-¿Qué significa esto? – preguntó Noctámbulo.
Desideria se alejó un poco, tomó su cuerpo y lo apoyó en la sombra de un
árbol.
- ¿Por qué debería significar algo?.
- Porque todo para ti significa, Desideria.
Desideria lo miró un momento, tan breve, que Noctámbulo ni siquiera tuvo
tiempo de darse cuenta.
- ¿Debo explicarte algo que solo tiene un significado para mí?, si
no tiene dimensión en tu mente, ¿por qué quieres conocer una
parte de el?...
Noctámbulo se quedó mirándola, ella siempre tenía respuestas tan…
- ¿Por qué tus respuestas son tan diferentes, Desideria, tan llenas
de Pasión y Seguridad?.
- ¿¡ Diferentes, llenas de Pasión?!...
- Sí, es decir, son… son… Abismales, llenas de Infinitud!.
- Entonces Noctámbulo, algo en ti advierte la Dimensión, la Vida,
la Verdad?...
- No creo Desideria que yo pueda advertir tanto, creo que se trata
solo de cómo vivencio el mundo a través de ti.
- Noctámbulo querido, aún si así fuera, tu Existencia espera su
resolución inmediata, siente el Sentido Eterno de su Perfección
Irremediable.
- Tus Palabras!, el sonido de tu magnífica voz!, parecen
encadenarme Desi querida.
- He ahí tu máximo riesgo y tu miedo oculto, Noctámbulo, no hay
cadenas mas que dentro de tu psiquis eclipsada por la fragilidad
tambaleante de tus vísceras mortales, de la mente impune de
feroces humanos que lanzan sobre ti sus afiladas dagas!.
- Ayúdame Desideria, hazme entender esa Paz que de ti
fluye, déjame sentirla…
- Vuelves a equivocarte, querido Noctámbulo, yo no puedo
permitirte que te sientas, ese es un derecho propio, que has
adquirido tú por tu propio origen.
- Perdón Desideria, no sé como dejar de equivocarme!.
- Te equivocas de nuevo mi “externo” Noctámbulo, yo no puedo
otorgarte mas perdón que aquel que tú mismo te
hayas concedido.
- Dime como debo hablarte, que debo decir para salvarme…
- No crees en ti y eso te quita cualquier posibilidad de salvación.
Noctámbulo se quedó en silencio, la miró con reclamo y bajo sus ojos
fijándolos en el piso.
- ¿Qué significó lo que hiciste con la arena? – preguntó
rompiendo el suave silencio reinante?
- Querido Noctámbulo piensa en la supremacía concluyendo, en
La disolución eterna, en el esparcimiento de lo sagrado…
Noctámbulo le tomó fuertemente la mano. La miró suplicante y
sin pensar en lo que hacía le acarició lentamente la mejilla izquierda.
- ¿Te sientes parte de la solidificación?.
- Sí… - respondió él al comprender que ella se refería al
contacto – sí – repitió – claro que ansío el contacto, el
cuerpo – dijo con cierto aprehendimiento.
Estaba enamorado de Desideria y soñaba con sus labios y con sus
pechos, soñaba con besar su cuerpo y poseerlo y retenerla…
- El contacto es necesario – prosiguió, como queriendo
asegurarle a Desideria que él era hombre y que se
comportaba como tal.
Ella permanecía en silencio, observaba como él movía sus manos,
como el ritmo de su voz se aceleraba junto al de todo su cuerpo,
no lo miraba a los ojos.
- Desi – dijo él - ¿me estás escuchando?, es importante lo
que estoy diciendo. Yo siempre te presto atención – reclamó.
Desideria al fin pareció mirarlo, aunque yo hubiera jurado que sus
pupilas estaban demasiado lejos de allí…
- Ah!, el sexo – dijo al fin – te refieres al sexo, ¿no?,
claro – dijo y lo miró despacio.
- Bueno… sí… es elemental el sexo, el contacto, el amor.
- El amor… crea todo el tiempo y sin embargo lo tiñe todo
de sospecha.
- ¿Sospecha?, claro! – responde, queriendo aparentar
que ha comprendido todo – cuando uno ama demasiado
los celos pueden trastornarlo y la sospecha se
convierte en un arma mortal.
- ¿Celos, Noctámbulo?, ¿qué son los celos?.
Él la mira sorprendido.
- Los celos – responde de repente – son expresiones de
Amor, de la Necesidad que sentimos por la otra
persona, de lo importante que es para Nosotros… sin
celos, acaso, ¿hay Amor?, no, verdad?, Desi querida.
Desideria se sienta sobre la arena y sus piernas parecen
confundirse en ella, su cuerpo parece extendido, infinitamente
fragmentado. El viento le acaricia la tela con forma de falda y
Noctámbulo embelesado mira sus brillantes muslos sin poder
dejar de sentir celos.
- El contacto es constante, la sustancia crea, el impulso
interno vive, ¿dónde están los celos?, no hay espacio
para ellos en el despliegue infinito.
- Desi, cuando uno ama teme que lo dejen, que encuentren
alguien mejor. Uno siempre se siente pequeño, feo, inconcluso,
poco inteligente frente a la persona que ama, acaso, ¿no te has
enamorado nunca?.
Ella gira sobre la arena, apoya sus codos y fija sus ojos en el agua
constante, constante…
- Amo desde el Principio, porque de lo contrario no
hubiera sido y no podría extinguirme.
- ¿Y quién es el afortunado? o ¿han sido varios? – pregunta con la
ira bañándole los ojos y sin haberse percatado siquiera de la
profundidad de las palabras “vertidas” por ella.
Desideria aplasta su cabeza en la arena, la gira y lo mira.
- ¿Varios?, todos somos muchos aunque uno solo. Es a mí
misma a quién amo.
- ¡Qué actitud mas egocéntrica!, te deben haber
lastimado mucho para que te niegues a compartir.
- Yo estoy compartida.
- Bueno Desi – dice molesto – yo no esperaba que fueras
virgen.
- ¿Virgen?... ah! claro, virgen, cuerpo no tocado, claro,
¿qué es ser virgen? – dice menguando el tono de su voz.
- No sabía, no pensaba que eras del “tipo” de mujeres
que tienen varias relaciones, la verdad me decepcionas – dijo
con cierto tono de amargura en su voz.
- ¿Qué te decepciono?!, ¿quién eres tú para que yo te
decepcione?, ¿y quién soy yo para decepcionarte?.
- ¡ Estás tratando de Confundirme! – dice Noctámbulo
enojado.
- ¿Confundirte, querido Nocti?, , yo no he dicho nada que
tú no hayas reinterpretado. Hay demasiada
información en tu cabeza.
- ¿Sabes cuál es tu gran problema Desideria?, ¡creer que
lo sabes todo! – respondió Noctámbulo muy enojado y
con las manos temblorosas.
Desideria no sabía si continuar o no con la charla… ¿Era correcto
empujarlo tanto?... de todas formas, vivir así sumido en la
mediocridad…
- ¡Desideria! – gritó Noctámbulo – ni siquiera me escuchas, ni
siquiera te importa lo que pienso, mucho menos lo que
Siento!...
- Noctámbulo
- Me ignoras, no puedo creer tanta indiferencia.
- Noctámbulo, calmémonos.
- No te burles de mí, Desideria!.
Noctámbulo estaba realmente enojado, pero no iba a irse, no
podía hacerlo, temía que a Desideria no le importara, que lo
dejara ir e incluso no quisiera verlo mas.
- Noctámbulo, no me estoy burlando, estoy hablándote y
quiero seguir hablándote.
Su voz sonó muy dulce en los oídos de él.
La brisa matutina arrastraba el cabello de Desideria sobre sus
hombros, sobre su espalda.
Noctámbulo la “admiraba” tanto.
- Está bien – dijo él, con la voz acongojándosele en la
garganta – está bien, yo también quiero charlar
contigo.
Desideria parecía no percatarse de nada, aunque ella conocía muy
bien cada uno de los sentimientos de Noctámbulo.
- ¿Con cuántos hombres has estado? – le pregunta
impaciente, sin poder obviar el tema…
Ella lo mira serena, muy serena, a pesar de todo.
- Con los suficientes como para poder entender.
- ¿¡Entender!?, ¿entender qué?.
- Mi Interior.
- No entiendo, no entiendo – dice perdiendo de nuevo la
Paciencia – por qué me hablas de a trozos, de a
Pedazos?... ¿Por qué no eres mas específica?.
- Hablo como sé hacerlo, como lo siento, digo lo que soy.
- No te entiendo, ¿por qué no te entiendo?, ¿por qué no
puedo hacerlo? – dice muy apenado, pero de repente
cambia el tono de su voz, que se vuelve áspero y
reprochante – yo creo que te gusta hablarme así,
metafóricamente, filosóficamente…
Desideria guarda silencio, no quiere que Noctámbulo la
malinterprete…
- Desideria, ¿otra vez no me estás oyendo?
- Yo siempre escucho, querido Noctámbulo, no temas, yo
jamás podría ignorarte.
- Entonces dame una respuesta, una respuesta que se
pueda entender.
Ella lo miró, el parpadeó y se mantuvo firme provocadoramente…
- Me estás pidiendo que traduzca lo que soy, para
hacerlo debo utilizar lo que no soy, no es tarea fácil.
No puedo vivenciar los hechos de la misma manera en
que lo haces tú Nocti, y no sé como explicarte mi
realidad.
- ¿De qué realidad hablas?, todos vivimos en una y en un
mundo real.
- No, no vivimos en una sola realidad.
- Bueno, no, si te referís a que cada uno se inventa las
situaciones que mas le convienen.
Me decepciona profundamente que te esté pasando eso.
Desideria duda, no sabe que responder, como explicar, pero
también sabe que no puede guardar silencio porque él pensaría
que tiene razón, una razón equivocada.
- No me estoy inventando ninguna realidad, solo trato de
explicarte como siento, como vivencio cada hecho, si
pudieras percibirlo de la misma manera en que yo lo
hago me comprenderías perfectamente.
- Pero yo no puedo percibir al mundo como tú.
Y en todo caso si tú lo percibieras como yo nos
entenderíamos.
Noctámbulo parecía enojarse cada vez más. Desideria no sabía
como calmar su ira, como lograr que dejara de sentirse agredido,
de competir, para que pudiera entender…
- Trato de decir que no hay diferencia para mí entre Tú y
Yo, no hay diferencia entre nosotros y el Universo – dijo y
guardó silencio.
Noctámbulo estaba enojado y hubiera deseado no contestarle
pero sentía mucha curiosidad, ¿qué habría querido decir ella?...
- ¿Cómo es qué dices que no hay diferencia entre
Nosotros?, si justamente no nos entendemos por lo
diferentes que somos.
- Quiero que dejes de pensar por un momento en ti como
un ser separado del resto. Inténtalo. Deja de pensar
en mí como ella y piensa en mí como si fueras tú mismo.
Deja de pensar en el sol como algo externo que te da
calor y piensa en el como tú mismo calentando o
quemando.
Piensa que eres la arena de la playa, siente su
humedad, su fortaleza.
Noctámbulo se quedó pensando, tratando de sentir las emociones
que Desideria le había descripto, tratando de que no hubiera
diferencia entre él y el mundo que lo rodeaba.
Ella después de guardar silencio por unos minutos agregó
- Es por eso que es a mí misma a quien amo.
Noctámbulo sintió que podía comprender este ejemplo, pero…
- Comprendo lo que me dices, pero sentirlo es imposible.
Es muy difícil ser algo que no soy.
- Es que esa es la Cuestión, se trata de ser lo que sos.
Noctámbulo se quedó en silencio… si lograra como decía Desi,,
sentirse parte de todo, la perdería completamente, ya no podría
anhelarla, ni necesitarla, ni siquiera tal vez desearía tocarla, ella
pasaría a ser como el resto de las cosas con las que él se
identificaría… pero no podía decirle que la amaba y que si se
esforzaba por comprenderla probablemente la perdería.
Ella como adivinando sus pensamientos, dijo
- No puedes poseer lo que ya posees.
Él algo desesperado respondió
- Pero yo no siento que posea nada en especial, mas que
aquello que he comprado y mi propio cuerpo.
- Pero posees mucho más que eso y nadie mas que tú mismo
puede darse cuenta de ello, nadie puede convencerte de
aquello que no sientes.
Noctámbulo temía que ella ya no quisiera verlo. Pero Desideria lo
miró fija y serenamente, como tranquilizándolo.
Noctámbulo se paró de repente, la tomó por los hombros, hizo
que ella se pusiera de pie y en un enorme gesto de valor que él
mismo no comprendía, le dijo
- Tú que pareces saberlo todo, que dices saberlo todo,
puedes entonces sin duda, leer en mis ojos…
Ella hubiera querido acariciarlo, pero se contuvo, sabía que él no
entendería.
- En tus ojos y en todo Tú veo tu extensión, tu profundidad
y también inevitablemente veo tu letargo.
Él nervioso por su “indiferencia”, (Noctámbulo interpreta a las
palabras de Desideria como indiferencia), le pregunta
- ¿Y qué más ves en mí?
- ¿Qué mas se podría ver?, te estoy viendo.
Noctámbulo tenía los ojos brillantes de lágrimas, no podía
soportar que ella no sintiera nada por él y que se lo dijera así, sin
ninguna inhibición.
- ¿Y no ves mi pena?, no hace falta adivinar para darse
cuenta de ella.
- Siento tu pena, tu impotencia, tu lástima por ti mismo. Sé
de tu Detenimiento.
- ¡Yo no tengo lástima de mí mismo! – aseguró levantando la
voz – y no sé porqué he permitido que te entrometas tanto
en mi vida – es preferible perder a esta mujer que seguir
soportando su soberbia locura – pensó.
Desideria lo miró fijamente, pero se detuvo, sabía que no debía
persuadirlo, él debía entenderlo por sí mismo.
- Lo que quiero decir Nocti es que al sentirte separado del
resto puedes sentirte elegido pero también ignorado y eso
genera el debilitamiento, la lástima…
Él se calmó un poco, la voz de ella siempre parecía tranquilizarlo.
Al fin dijo
- Estoy demasiado exaltado para continuar hablando, no
deseo escuchar mas.
Tocó el hombro de Desideria como tratando de asegurarse que
volvería a verla y se marchó.
Se marchó caminando rápido.
Ella se acostó en la arena, extendió sus brazos y abrió las palmas
de sus manos.
Dejó que el aire entrara en cada espacio de su cuerpo y exhaló
cada parte de sí misma.
Giró por el suelo de la playa salpicada de haces dorados.
Su pelo mojado cayendo sobre su cara, su cuerpo translúcido, sus
ojos, un derroche de Luz.
Romina Carbonetti
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1 comentario:
no entendí lo de votar...
pero visité tu blog. Saludos.
www.viudadeunciclista.blogspot.com
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