Hay inquietudes infructuosas
en los exagerados laberintos
intrincados de perforación.
Qué razón mas rara!, que perfecta
agonía aquella que te inclina
entre el ser y el estar
cruzando la línea punzante
del arrullo justo
y hasta asfixiante del largo
espacio entre lo adverso
y lo ironizante.
Se doblan
las piernas y se pierden
los secretos,
ya no quiero ocultarte nada
porque todo me atravesaría
si te dejara.
Lejanías absurdas de porqués
no concretos o desgastados
tras explicaciones mudas
y abrazos que no acontecen
por las deformaciones casi inconscientes
de mis instántaneos temores innecesarios.
Ya no sirven las interrupciones porque
detesto aquello que no puedo pedirte
porque no me atrevo a dejarme
para que me cuides por siempre.
Soy hipócrita al pensar que puedo alejarme
si solo pretendo sentir mi abdomen
demasiado cerca de tu alma.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario