Dejo el viento
en tus manos,
me pongo el abrigo
y me marcho.
¿Qué no lo entiendes?,
sabría que responder
pero tengo los labios resecos
y me tiritan los pies…
Pronuncia inocente
y se aclama el ardor
de unos ojos.
Me resbalo y no me escuchas,
no puedo gritar mas claro.
Y yo te quería
como quieren las
Mariposas.
Habrá sido poco?...
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